lunes, 7 de enero de 2013

Extraños sucesos en casa

Cuan inabarcable puede ser el espacio que sigue de la cama a la puerta de la habitación. Una vez que despierto definitivamente, camino hacia la puerta y parece atascada. Por fuera se escuchan golpes, algunas risas. Pisadas de mi familia caminando por el pasillo. Una esfera en el suelo rueda incesante, en un ruido que explora ondas lumínicas incandecentes. Todas mis fuerzas se concentran en abrir la puerta que sigue atascada. Vuelve el silencio. Sin más, presiono levemente la manilla y logro salir de la habitación. Mas ahora no encuentro a nadie a quien pueda contarle, cómo extrañamente a veces la puerta queda atascada por fuera.

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